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©Pedro Meyer 2010

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Ultimamente todo parece indicar que el mundo no se ve tan bien. Bueno, esta es la conclusión a la que he llegado después de mirar todas las noticias que recibo 24 horas al día, 7 días a la semana, desde todas partes. La televisión, los periodicos, revistas, sitios en red, bloggers, twitter, etcétera. Es decir llegan de todas partes del mundo.

Apenas están subiendo los mercados accionarios, alguien aparece con malas noticias desde Grecia, o España, y todo contribuye a desinflar por completo el aparato financiero. Esta semana tuvimos el derrame de petróleo más grande de la historia, y así sigue la lista de desastres. Ambas Coreas se amenazaron con iniciar una guerra, sequías intensas en África están por afectar a un millón de personas, entre otras terribles noticias.

En México, cada día que pasa la cifra de personas asesinadas en la guerra contra los cárteles de las drogas sobrepasa el total de pérdidas del ejército de Estados Unidos durante la última década, aún sumando los datos de las guerras de Iraq y Afganistán juntas. Así que mientras en Estados Unidos se permite que reine el consumo libre de drogas, nos dejan en México sufrir las consecuencias. Gente sin trabajo, desplazada de sus hogares, niños que crecen con miedo y reciben por alimento comida basura.

La escalada del crimen, por supuesto afecta nuestro bienestar de cada día. Nuestro auto fue robado hace poco, las paredes de nuestra casa fueron grafiteadas, y muchos otros incidentes sugieren que la trama social se está despedazando bajo el efecto de todo tipo de tensiones.

Uno se siente impotente de verdad cuando se ve confrontado con estos y muchos, muchos otros desórdenes que aparecen cada nuevo día. Pero en vez de agobiarse con esos sentimientos, pensé que lo único que podía hacer era crear una imagen y compartirla con todos ustedes.

Frente a todo este mal tiempo nos conviene presentar una sonrisa optimista que nos acerque a nuestros amigos y gente querida. Esto no supone un estado de negación, sino tener la voluntad para colaborar con una realidad, no con base en su peor común denominador, sino con el deseo de adelantar lo mejor que podemos aportar, con nuestro trabajo, dentro de este mundo enloquecido que habitamos. Cada uno de nosotros puede hacer algo, sin importar que parezca poco, para hacernos sentir más realizados.

Espero disfruten la imagen que he creado y que esta contribuya en alguna medida a hacerlos sentirse más optimistas. Quizá deseen enviarnos imágenes suyas que les hayan servido para lidiar con sus propios malos tiempos, con suerte ellas nos ofrecerán también una actitud vigorizante.

 

Pedro Meyer
Coyoacán, México D.F. Junio, 2010


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